BARCELONA. En una noche plácida para Lionel Messi y de reivindicación personal para Andrés Iniesta, Neymar marcó los dos goles con los que el Barcelona despachó el martes 2-0 al París Saint Germain para acceder a las semifinales de la Liga de Campeones por séptima vez en los últimos ocho años.
Tras la victoria 3-1 en el partido de ida en París, el cuadro azulgrana selló el boleto por global de 5-1 y dejó a los franceses nuevamente fuera de los cuatro mejores de Europa, algo que no han conseguido desde la temporada 1994-1995 cuando apearon, precisamente, al conjunto catalán. “No hubo exceso de respeto”, se defendió el entrenador derrotado, Laurent Blanc.
